Piensa en ella, en cómo aprendes a aceptarla, y en cómo no puedes vivir sin la nostalgia.
La soledad es la única amante que te permitirá pertenecerte, la única que no abandona ni desilusiona.
Complácete en ella, y aprende a amar y a no temer.
Mientras te regocijas en ella, yo estaré a la espera, acechándote en las noches de bits…